
Hermès cierra una era: Véronique Nichanian se despide tras 37 años al frente de la moda masculina

Durante casi cuatro décadas, el lujo masculino de Hermès tuvo una voz clara, coherente y profundamente reconocible. Esa voz se despidió en París. La casa francesa confirmó que Véronique Nichanian, directora artística de la línea masculina desde 1988, presentó su último desfile de moda masculina, marcando el fin de una de las trayectorias creativas más longevas y discretas de la industria del lujo.
La salida de Nichanian no solo representa un relevo creativo: simboliza el cierre de una era construida sobre la constancia, la artesanía y una visión de la moda masculina ajena a los vaivenes acelerados del mercado global.
Una figura clave en la identidad del lujo masculino
Cuando Véronique Nichanian asumió la dirección creativa del menswear de Hermès, el panorama de la moda masculina era muy distinto al actual. Desde entonces, fue responsable de construir una identidad sólida y atemporal, basada en materiales nobles, siluetas funcionales y una elegancia sin estridencias.


Bajo su liderazgo, Hermès consolidó una propuesta masculina reconocida por su coherencia estética y por un enfoque artesanal que dialoga con el ADN histórico de la maison: cuero, precisión en los cortes y una visión del lujo ligada a la durabilidad más que a la tendencia.
Durante 37 años, la diseñadora mantuvo una línea creativa estable incluso en momentos de transformación profunda del sector, como la digitalización, el auge del streetwear de lujo y los cambios en el consumo postpandemia.

El último desfile: sobriedad, continuidad y legado
El desfile final de Nichanian en la Semana de la Moda Masculina de París no apostó por gestos dramáticos ni rupturas forzadas. Fiel a su estilo, la colección presentó prendas funcionales, paletas cromáticas sobrias y materiales de alta calidad, reafirmando los códigos que definieron su trabajo a lo largo de décadas.
Lejos de una despedida espectacular, el mensaje fue claro: la elegancia masculina puede evolucionar sin perder coherencia, un principio que marcó toda su gestión creativa dentro de Hermès.

Un momento de transición para Hermès
La salida de Véronique Nichanian se produce en un momento de estabilidad financiera para el grupo Hermès, que en los últimos años ha mantenido un crecimiento sostenido y una fuerte demanda global. A diferencia de otras casas de lujo que han optado por cambios creativos abruptos, Hermès enfrenta esta transición desde una posición de fortaleza.
Aunque la firma aún no ha anunciado oficialmente quién tomará el relevo creativo en la moda masculina, el desafío será mantener el equilibrio entre innovación y herencia, uno de los pilares que han distinguido a la maison frente a sus competidores.
Más allá de las tendencias
En una industria marcada por ciclos cada vez más rápidos y narrativas de impacto inmediato, la trayectoria de Nichanian destaca por su rareza: 37 años de continuidad creativa en una misma casa de lujo. Su legado no se mide en viralidad ni en rupturas, sino en la construcción paciente de una estética reconocible y duradera.
Hermès inicia ahora una nueva etapa, mientras la moda masculina se despide de una de las figuras que, sin buscar protagonismo mediático, definió el lujo contemporáneo desde la constancia y la precisión.



Por qué puedes despertar cansada aunque duermas ocho horas

El abanico vuelve: historia, estilo y utilidad en ciudades calurosas

Menopausia y piel: lo que cambia y cómo ajustar la rutina de belleza

Agua de jamaica: el clásico mexicano que merece tomarse con menos azúcar

Por qué puedes despertar cansada aunque duermas ocho horas



Cabello seco en verano: el error que lo arruina (y cómo recuperarlo de verdad)



