
Día Mundial de los Primeros Auxilios: 3 errores que conviene evitar

El impulso de ayudar aparece casi de inmediato cuando alguien se accidenta, convulsiona o comienza a sangrar. El problema es que algunas maniobras que durante años se repitieron como “primeros auxilios” pueden empeorar una lesión o provocar una complicación adicional.
El Día Mundial de los Primeros Auxilios se conmemora este sábado 12 de septiembre de 2026. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja señala que la fecha se celebra cada segundo sábado de septiembre para crear conciencia sobre la importancia de aprender estas habilidades. La temática internacional de este año se centra en los primeros auxilios en situaciones de migración y en hacerlos accesibles también para las personas en movimiento y las comunidades que las reciben.
Pero hay una lección que sirve en cualquier casa, calle, viaje o lugar de trabajo: en una emergencia, saber qué evitar puede ser tan importante como saber qué hacer.


Error 1: mover a una persona después de una caída o golpe fuerte
Cuando alguien cae de una altura, sufre un accidente vehicular o recibe un impacto importante, la reacción habitual puede ser sentarlo, levantarlo o cambiarlo de lugar para que “esté más cómodo”.
Si existe la posibilidad de una lesión en cuello o columna, hacerlo puede ser peligroso.
Mayo Clinic recomienda no mover a una persona cuando se sospecha una lesión de columna, salvo que exista una necesidad inmediata relacionada con su seguridad o con la atención vital. Entre las señales que pueden hacer sospechar una lesión de este tipo están el dolor intenso de cuello o espalda, debilidad, entumecimiento, pérdida de movilidad o una posición anormal del cuello o del cuerpo.
Lo prioritario es solicitar ayuda profesional y procurar que la persona permanezca quieta. En México, el 9-1-1 es el número único para emergencias médicas, de seguridad y protección civil.
La excepción evidente es que permanecer en el lugar represente un peligro mayor —por ejemplo, fuego, tráfico u otra amenaza inmediata—. La seguridad de quien ayuda también debe protegerse.

Error 2: sujetar a alguien que convulsiona o ponerle algo en la boca
Pocas creencias de primeros auxilios han sobrevivido tanto como aquella que asegura que durante una convulsión hay que introducir una cuchara, un pañuelo o cualquier objeto en la boca para evitar que la persona “se trague la lengua”.
No debe hacerse.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos indican que durante una convulsión no se debe inmovilizar a la persona ni colocar objetos en su boca: ambas acciones pueden producir lesiones. Tampoco debe ofrecerse agua o comida hasta que esté completamente alerta.
Lo útil es despejar el área para evitar golpes, retirar objetos peligrosos, proteger la cabeza cuando sea posible y observar cuánto dura el episodio.
Una convulsión que supera los cinco minutos, otra que comienza inmediatamente después de la primera, dificultades para respirar o despertar, una lesión durante el episodio, una convulsión ocurrida dentro del agua o la primera crisis conocida de una persona requieren atención médica urgente.

Error 3: echar la cabeza hacia atrás cuando sangra la nariz
Es otro consejo aprendido desde la infancia: “levanta la cabeza para que deje de salir sangre”.
La posición recomendada es otra.
La Cruz Roja Americana aconseja que la persona se siente ligeramente inclinada hacia adelante y mantenga presión continua sobre las fosas nasales durante aproximadamente 10 a 15 minutos. Inclinarse hacia delante ayuda a impedir que la sangre se acumule en la parte posterior de la garganta, donde puede causar atragantamiento o vómito.
Si el sangrado es abundante, sale de forma continua o a chorros, ocurrió junto con una lesión de cabeza, cuello o columna, o no se detiene después de unos 15 minutos de presión, debe buscarse atención médica.
Los primeros auxilios se aprenden antes de necesitarlos
Una emergencia no es el mejor momento para intentar recordar un video visto meses atrás. La verdadera utilidad de los primeros auxilios está en aprenderlos, practicarlos y actualizarlos.
La IFRC y las sociedades nacionales de Cruz Roja y Media Luna Roja alcanzan cada año a más de 50 millones de personas mediante actividades de sensibilización sobre primeros auxilios. La enseñanza formal permite además aprender maniobras como reanimación cardiopulmonar, control de hemorragias, atención de quemaduras o respuesta ante atragantamiento con práctica supervisada.
Y quizá esa sea la mejor manera de mirar este Día Mundial: ayudar no significa hacer muchas cosas. Significa hacer lo adecuado, evitar lo que puede dañar y saber cuándo es momento de llamar a profesionales.
ATENCIÓN: Esta información es de carácter general y no sustituye una capacitación certificada en primeros auxilios ni la atención de servicios médicos de emergencia.
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