
Buckingham revive el histórico gesto de Isabel II tras el 11-S

Hay gestos que duran apenas unos minutos y, sin embargo, permanecen durante décadas. Este 11 de septiembre, Buckingham Palace volvió a convertir el tradicional Cambio de Guardia en un homenaje a las víctimas de los atentados del 11-S, recuperando uno de los momentos más emotivos del reinado de Isabel II.
Al cumplirse 25 años de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, la música volvió a ser el lenguaje elegido frente al Palacio. La Banda de los Coldstream Guards interpretó el himno estadounidense, The Star-Spangled Banner, durante una ceremonia especial que remitió directamente a la decisión que tomó la reina apenas dos días después de los atentados.
No fue una referencia casual. El homenaje de este viernes fue concebido precisamente para recordar aquella jornada de septiembre de 2001 en la que Isabel II alteró una de las ceremonias más reconocibles de la monarquía británica para expresar solidaridad con Estados Unidos.


El himno estadounidense volvió a sonar frente a Buckingham
La ceremonia tuvo lugar durante el Cambio de Guardia de las 11:00 de la mañana en Londres. El calendario oficial de la Household Division señalaba para este viernes la participación de F Company Scots Guards y la Banda de los Coldstream Guards, mientras que la Casa Real había anunciado una “Special Tribute” por el 25.º aniversario del 11-S.
El programa musical amplió el homenaje. Además de los himnos nacionales de Estados Unidos y Reino Unido, la banda interpretó piezas estadounidenses como The Thunderer y The Stars and Stripes Forever, de John Philip Sousa, así como Hymn to the Fallen, de la película Saving Private Ryan, y Amazing Grace.
El duque y la duquesa de Gloucester asistieron a la ceremonia, tal como había anticipado la agenda oficial de la Familia Real. El príncipe Richard es primo de la fallecida Isabel II y actualmente continúa desempeñando compromisos oficiales en representación de la Corona.
Pero la imagen más poderosa del día no necesitó demasiadas explicaciones: escuchar nuevamente el himno estadounidense en el patio de Buckingham Palace remitió de inmediato a septiembre de 2001.

Lo que hizo Isabel II dos días después de los atentados
El 13 de septiembre de 2001, cuando Estados Unidos todavía intentaba dimensionar la devastación provocada por los ataques contra las Torres Gemelas, el Pentágono y el vuelo 93, ocurrió algo extraordinario en Londres.
Isabel II pidió personalmente que la Banda de los Coldstream Guards interpretara The Star-Spangled Banner durante el Cambio de Guardia en Buckingham Palace.
El Guards Museum británico conserva la historia de aquel momento y lo describe como un acontecimiento sin precedentes. Los himnos de otros países podían formar parte del ceremonial durante visitas oficiales de jefes de Estado, pero aquella vez no había una visita diplomática que lo justificara. Era un gesto de duelo y solidaridad.
Miles de personas se reunieron frente al Palacio. Entre ellas había numerosos estadounidenses. Cuando comenzaron las primeras notas del himno, parte de la multitud cantó; otras personas permanecieron en silencio o rompieron en lágrimas. La prensa de la época registró también un periodo de silencio en memoria de las víctimas.
La decisión adquirió todavía mayor peso por quién la había tomado: la propia reina Isabel II, una monarca conocida por respetar cuidadosamente el protocolo y las tradiciones de la Corona.
Aquella mañana demostró que incluso una ceremonia construida durante generaciones podía cambiar cuando el momento humano lo exigía.

Un gesto que quedó unido al legado de la reina
Un cuarto de siglo después, aquella escena continúa apareciendo entre los recuerdos más significativos de la relación entre Reino Unido y Estados Unidos.
No necesitó un discurso desde Buckingham Palace. Tampoco una gran declaración política. Fueron una banda militar, un himno extranjero y una multitud reunida frente a las rejas del Palacio.
Eso bastó.
La dimensión simbólica resultaba especialmente poderosa: The Star-Spangled Banner nació de un poema escrito por Francis Scott Key tras contemplar la bandera estadounidense sobre Fort McHenry durante la guerra de 1812 contra los británicos. Siglos después, los mismos acordes sonaban frente a la residencia de la soberana británica para acompañar el dolor estadounidense.
La escena también revelaba una faceta de Isabel II que a veces quedaba oculta bajo el protocolo. Su reinado estuvo profundamente asociado a la continuidad institucional, pero hubo momentos en los que permitió que el ceremonial hablara de una forma distinta.
El 13 de septiembre de 2001 fue uno de ellos.

El 25.º aniversario del 11-S
La conmemoración de Buckingham Palace forma parte de una jornada mundial de recuerdo cuando han transcurrido exactamente 25 años desde los ataques del 11 de septiembre de 2001.
En Estados Unidos se realizan este viernes ceremonias en Nueva York, el Pentágono y Shanksville, Pennsylvania, para recordar a las casi 3,000 personas que murieron en los atentados y a quienes han fallecido posteriormente por enfermedades relacionadas con la exposición a sustancias tóxicas tras los ataques.
La relación de la actual monarquía británica con esa memoria tampoco comenzó hoy. El rey Carlos III y la reina Camila visitaron en abril de este año el National September 11 Memorial & Museum de Nueva York, donde participaron en una ceremonia de recuerdo, depositaron flores y se reunieron con familiares de víctimas y miembros de los servicios de emergencia.
Este 11 de septiembre, sin embargo, Buckingham Palace regresó al gesto que nació con Isabel II.
Veinticinco años después, los uniformes, la monarquía y el soberano han cambiado. La música volvió a ser la misma.
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