
¿Sabías por qué los hombres tienen menor esperanza de vida que las mujeres?

Durante décadas, las estadísticas han mostrado una constante: los hombres, en promedio, viven menos que las mujeres. La diferencia puede variar según el país, pero la brecha existe. Las explicaciones tradicionales han señalado factores como estilo de vida, hábitos de riesgo o menor atención médica preventiva. Sin embargo, investigaciones recientes han puesto la mirada en un elemento mucho más profundo: el ADN masculino.
Científicos han identificado que, a partir de los 60 años, muchos hombres comienzan a perder progresivamente el cromosoma Y en parte de sus células sanguíneas. Este fenómeno, conocido como pérdida del cromosoma Y o mosaicismo del cromosoma Y, podría estar relacionado con mayor vulnerabilidad ante enfermedades cardiovasculares y un sistema inmunológico menos eficiente.
El cromosoma Y y su papel en la salud masculina
El cromosoma Y es uno de los dos cromosomas sexuales que determinan el sexo biológico masculino (XY). Durante años se pensó que su función estaba limitada principalmente a la determinación sexual y la fertilidad. No obstante, estudios genéticos han revelado que también interviene en procesos celulares vinculados con la regulación inmunológica y la inflamación.


Con el paso del tiempo, algunas células del organismo pueden perder este cromosoma durante la división celular. No ocurre en todo el cuerpo, sino en un porcentaje de células, especialmente en la sangre. Este proceso aumenta con la edad y se vuelve más frecuente después de los 60 años.

Envejecimiento celular y riesgo cardiovascular
Diversas investigaciones han encontrado asociaciones entre la pérdida del cromosoma Y y mayor riesgo de insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria y mortalidad general. Aunque los mecanismos exactos continúan en estudio, una de las hipótesis más sólidas sugiere que la ausencia del cromosoma Y en ciertas células altera la respuesta inflamatoria del organismo.
La inflamación crónica es un factor determinante en el desarrollo de enfermedades del corazón. Si el sistema inmunológico pierde eficacia en su regulación, el riesgo cardiovascular podría incrementarse.
Este hallazgo resulta relevante en un escenario donde las enfermedades cardiovasculares siguen siendo una de las principales causas de muerte masculina a nivel global.

Sistema inmunológico y longevidad
Otro punto clave es la posible relación entre esta alteración genética y la capacidad del cuerpo para combatir infecciones o detectar células anormales. Un sistema inmunológico menos eficiente podría influir en la aparición de distintas patologías asociadas al envejecimiento.
Aunque la pérdida del cromosoma Y no es la única explicación detrás de la menor esperanza de vida masculina, los investigadores consideran que podría ser un factor biológico adicional que complemente los elementos conductuales y sociales ya conocidos.
¿Debe preocupar?
La detección de este fenómeno requiere estudios genéticos especializados y no forma parte de exámenes médicos rutinarios. No existe un tratamiento específico para revertirlo, pero los especialistas reiteran que el control de factores de riesgo —presión arterial, colesterol, diabetes, tabaquismo y sedentarismo— sigue siendo fundamental para proteger la salud masculina después de los 60 años.
Más que una alarma, el descubrimiento abre una nueva línea de investigación sobre el envejecimiento masculino y la diferencia biológica entre hombres y mujeres en términos de longevidad.


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