
El enigma de los príncipes de la Torre: ¿Carlos III autorizará abrir la cripta?
Marcela Nazar
Imagina el dolor de una familia real que espera respuestas por más de 500 años. Tú, lector, podrías ser testigo del desenlace de una historia que combina intriga política, tragedia humana y ciencia forense moderna. El misterio de los príncipes de la Torre —Edward V y su hermano Richard— ha paralizado a historiadores, y hoy Carlos III podría estar a punto de dar el paso definitivo para resolverlo.
Un nuevo clavo en el ataúd Tudor
En diciembre de 2024, un hallazgo en Historical Association sacudió la historia: un testamento de 1516 menciona que Lady Margaret Capell legó una cadena que perteneció al joven rey Edward V a su hijo, lo que plantea preguntas sobre el destino de sus objetos personales. Este objeto tangible, siglos después, revive el drama de los niños desaparecidos y abre paso al análisis moderno.
La pieza clave: permiso real para las pruebas de ADN
Desde hace décadas, hay dos esqueletos hallados en 1674 bajo una escalera en la Torre de Londres, generalmente atribuidos a los príncipes. Fueron enterrados en la Abadía de Westminster por orden de Carlos II, pero las primeras monarcas, incluida la reina Elizabeth II, se negaron a permitir cualquier prueba científica sobre ellos.


Tracy Borman, curadora de Historic Royal Palaces, ha señalado que Carlos III estudió arqueología en Cambridge y estaría interesado en autorizar una investigación forense seria, quizá incluso pruebas de ADN para confirmar si esos restos pertenecen realmente a Edward V y Richard.

¿Qué implica abrir la cripta real?
Proceso y autorizaciones necesarias
Dado que la Abadía de Westminster es una Royal Peculiar, bajo control directo del monarca, sin el permiso explícito del rey no se puede exhumar ni estudiar esos restos. Solo con su consentimiento se podría llevar a cabo una investigación científica moderna.
Impacto histórico y científico
Si logra confirmarse la identidad mediante ADN comparado con restos de Richard III, descubierto en Leicester en 2012, podríamos refutar o confirmar teorías históricas. Sin embargo, los resultados no implican a un responsable directo —la tecnología no puede señalar quién ordenó el crimen— pero sí daría luz sobre la veracidad de la acusación contra Richard III.
Tensiones éticas y precedentes
Los críticos advierten que reabrir tumbas reales podría sentar precedente para investigar otros casos históricos, con riesgos éticos y legales. Otros temen que incluso si se demuestra que un esqueleto no es real, eso abriría espacio a reclamaciones imprevisibles.
Hacia un cierre histórico
Carlos III sería el primer monarca en siglos dispuesto a permitir un estudio científico serio sobre este misterio ancestral. La historia, el drama familiar y la ciencia convergen en esta posible investigación.
Este es un momento único: décadas después, el rey podría dar su autorización y permitir que la historia se reescriba con base en datos reales y no en especulaciones. ¿Estamos ante el final del enigma? Solo él puede decidir. Reflexionemos: ¿hasta dónde vale la pena abrir el pasado para sanar un silencio que ha durado medio milenio?



Semana Santa en Antigua Guatemala: tradición que conquista al mundo


Marius Borg Høiby enfrenta posible condena histórica que sacude a la realeza

Príncipe Harry y Meghan responden al nuevo libro Traición de Tom Bower

Princesa Eugenia renuncia a organización contra la esclavitud tras polémica por Epstein

Jazmin Grimaldi prepara su debut musical y revive la tradición artística de los Grimaldi

La princesa Mette-Marit podría necesitar un trasplante de pulmón: alarma en la realeza noruega

Marius Borg Høiby enfrenta posible condena histórica que sacude a la realeza

Muere Nicholas Brendon, actor de Buffy la cazavampiros, a los 52 años

Alejandro Fernández lanza marca de moda inspirada en Vicente Fernández

Síndrome de Down: Lo que antes fue oculto hoy pide ser honrado



