El estilo de Lady Di regresa a London Fashion Week

Paul Costelloe abrió la temporada primavera-verano 2027 recuperando hombreras, lazos y pañuelos de seda ligados a los años en que la casa vistió a Diana de Gales.
Vida y Estilo17 de septiembre de 2026 María Reneé M.
Modelos presentan la colección primavera-verano 2027 de Paul Costelloe durante London Fashion Week, el 17 de septiembre de 2026.  .
Modelos presentan la colección primavera-verano 2027 de Paul Costelloe durante London Fashion Week, el 17 de septiembre de 2026. La propuesta recupera siluetas estructuradas y hombros marcados que evocan el power dressing asociado a Diana de Gales. Foto: EFE/EPA/Neil Hall.

London Fashion Week comenzó este jueves 17 de septiembre mirando hacia la primavera de 2027, pero uno de sus primeros movimientos llevó la mirada varias décadas atrás. Paul Costelloe abrió el calendario de pasarelas con una colección en la que reaparecieron hombros marcados, blusas con lazo al cuello, grandes botones, pañuelos de seda y una sastrería que inevitablemente recuerda los años ochenta de Diana de Gales.

No fue una referencia cualquiera. Paul Costelloe fue nombrado diseñador personal de Diana para sus giras internacionales en 1983 y trabajó con ella durante casi 15 años, hasta la muerte de la princesa en 1997. La propia firma mantiene esa etapa como una de las piezas fundamentales de su historia.

Por eso, mientras gran parte del calendario internacional busca desesperadamente anticipar qué vestiremos dentro de seis meses, Londres abrió con una pregunta mucho más interesante: qué ocurre cuando una nueva generación toma un lenguaje de moda que ya forma parte de la memoria colectiva y decide moverlo hacia adelante.

Las hombreras de Diana, pero en 2027

La colección primavera-verano 2027 es apenas la segunda que William Costelloe presenta como director creativo de la firma fundada por su padre. Paul Costelloe murió en 2025 y William, que había trabajado junto a él durante casi una década como director de diseño, asumió formalmente la dirección creativa en enero de este año.

La sucesión vuelve especialmente significativa esta colección.

Sobre la pasarela aparecieron siluetas de hombros amplios, camisas con grandes lazos, pañuelos, sastrería estructurada y botones sobredimensionados, elementos estrechamente asociados con aquella imagen de mujer elegante y segura que caracterizó buena parte del guardarropa de Diana durante los años ochenta.

Pero William Costelloe no se quedó encerrado en ese archivo.

La paleta fue mucho más contenida que en numerosas colecciones históricas de la casa: azul marino, blanco y crema, con algunas apariciones de azul cielo y amarillo mantequilla. Los estampados, una de las señas recurrentes de Paul Costelloe, cedieron protagonismo a la forma y al volumen.

Ahí comienza la diferencia.

Los blazers se combinaron con trajes de baño; aparecieron pantalones capri con volúmenes redondeados, shorts tejidos y proporciones que difícilmente habrían formado parte del armario real de los años ochenta. El resultado utilizó la memoria de aquella época como punto de partida, pero evitó convertirse en una reconstrucción literal del guardarropa de Diana.

Azul marino, blanco y crema, con algunas apariciones de azul cielo y amarillo mantequilla.
Azul marino, blanco y crema, con algunas apariciones de azul cielo y amarillo mantequilla.

Cuando el power dressing vuelve a sentirse actual

Hay algo particularmente oportuno en ese regreso.

El llamado power dressing de los ochenta utilizó la sastrería, las hombreras y las líneas estructuradas para construir una imagen de autoridad. Diana convirtió muchos de esos códigos en algo menos rígido: podía llevar un traje de hombros definidos, una blusa romántica o un vestido de lino sin perder cercanía.

Paul Costelloe participó directamente en la construcción de ese guardarropa. En 1983, una de las damas de compañía de Diana descubrió su trabajo en una tienda de Windsor. El diseñador recordó años después que poco tiempo más tarde se encontraba camino al Palacio de Kensington con varias bolsas de ropa para probarle prendas a la princesa. Un año después, en 1984, Costelloe participó en la primera London Fashion Week.

Cuatro décadas más tarde, la casa abrió nuevamente la semana de la moda londinense, ahora sin su fundador y bajo la dirección de su hijo.

La imagen resulta difícil de ignorar.

No porque la moda necesite vivir de la nostalgia, sino porque algunas prendas permanecen precisamente porque encuentran nuevas maneras de decir lo mismo.

Un hombro fuerte cambia de proporción. Un lazo se vuelve menos ceremonioso. Un traje se lleva sobre un bikini. El pañuelo abandona las reglas del protocolo.

Y algo que parecía pertenecer a una fotografía de 1985 vuelve a sentirse perfectamente posible en 2027.

El director creativo William Costelloe se inspiró en el icono de la casa de moda, la princesa Diana, para su colección Primavera:Verano 2027.
El director creativo William Costelloe se inspiró en el icono de la casa de moda, la princesa Diana, para su colección Primavera:Verano 2027.

Londres también está viviendo una temporada de regresos

El guiño a Diana fue apenas la primera señal de una London Fashion Week que llega particularmente cargada de retornos y cambios generacionales.

La edición se celebra del 17 al 21 de septiembre y reúne, según el British Fashion Council, 47 desfiles, 23 presentaciones, 10 activaciones digitales y 53 eventos nocturnos.

Entre los momentos que todavía quedan por observar está el regreso de McQueen al calendario londinense, con Seán McGirr presentando las colecciones masculina y femenina primavera-verano 2027, y el debut de Christopher Kane al frente de Mulberry. Burberry, Erdem, Simone Rocha, Richard Quinn, Roksanda y Harris Reed también forman parte del programa.

London Fashion Week apenas comienza, así que todavía sería prematuro declarar cuáles serán las grandes tendencias de la temporada.

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Pero su primera mañana ya dejó una imagen que merece atención: la silueta que ayudó a definir a una de las mujeres más fotografiadas del siglo XX regresó a la pasarela sin necesidad de disfrazarse de pieza de archivo.

Y esta vez, quien sostiene el lápiz es la siguiente generación de la familia Costelloe.

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