Santita del agua clara: la infancia que nunca se va

Laura Baeza regresa con una novela sobre fe, memoria familiar y las heridas que sobreviven a la infancia, publicada por Alfaguara en septiembre de 2026.
Books & Arts22 de septiembre de 2026 Mariela Castro
Laura Baeza, autora de Santita del agua clara, novela publicada por Alfaguara que explora la memoria, la infancia y los silencios familiares.
Laura Baeza, autora de Santita del agua clara, novela publicada por Alfaguara que explora la memoria, la infancia y los silencios familiares.

Hay infancias que terminan en el calendario, pero continúan viviendo en una casa, en un recuerdo, en una frase que nadie explicó o en ese cuarto al que de niños nos dijeron que no debíamos entrar. Laura Baeza convierte esa persistencia de la memoria en materia literaria en Santita del agua clara, su nueva novela, publicada por Alfaguara.

La historia llegó a librerías en México el 8 de septiembre de 2026, tiene 240 páginas y se mueve en un territorio donde la familia, la fe y aquello que parece imposible de explicar empiezan a confundirse.

No es difícil entender por qué la infancia ocupa un lugar tan poderoso dentro de la novela. Cuando somos niños observamos el mundo de los adultos sin tener todas las piezas: escuchamos conversaciones a medias, inventamos explicaciones, percibimos los miedos de una casa y aprendemos muy pronto que hay asuntos sobre los que nadie quiere hablar.

En Santita del agua clara, esos vacíos no desaparecen al crecer.

Se quedan esperando.

La casa donde todo empieza

Carlitos encuentra refugio en los peces koi de la fuente del patio familiar. Mari, su hermana menor, utiliza esos mismos peces como pretexto para observar lo que sucede en el cuarto de atrás.

Ahí está Teresa.

Es una presencia capaz de alterar la dinámica de la casa: influye en la abuela y realiza rituales vinculados con supuestas facultades sanadoras. Mientras tanto, los padres de los niños intentan levantar una utopía colectiva que comienza a fracturarse.

Baeza coloca así lo inquietante en un espacio que debería representar seguridad: la casa familiar.

No necesita alejar a sus personajes hacia un sitio desconocido para producir incertidumbre. Lo perturbador está dentro del hogar, mezclado con los afectos, las lealtades, las creencias y las cosas que una familia prefiere callar.

La propia descripción editorial de Alfaguara presenta la novela como una historia en la que la fe va desdibujando la frontera entre lo real y lo imaginario. Ese movimiento resulta fundamental: el lector tampoco recibe inmediatamente una explicación tranquilizadora para aquello que los personajes experimentan.

Novela Santita del agua clara de Laura Baeza.
Novela Santita del agua clara de Laura Baeza.

Entre la fe, el miedo y lo inexplicable

La religiosidad popular tiene aquí una dimensión especialmente interesante porque Baeza no la coloca como simple ornamentación.

Las creencias forman parte de la manera en que los personajes intentan comprender lo que ocurre.

Y eso cambia todo.

Para un niño, aquello que un adulto considera superstición, fe, ritual o secreto puede convertirse en una verdad absoluta. La mirada infantil no necesita pruebas para sentir miedo. Tampoco posee todavía las herramientas para distinguir entre aquello que está sucediendo y aquello que imagina que podría suceder.

Desde ahí, Santita del agua clara permite leer el miedo como algo mucho más íntimo que una presencia sobrenatural.

Está también el miedo al abandono.

A perder la seguridad.

A descubrir que los adultos no siempre saben qué hacer.

A darse cuenta de que una familia puede querer profundamente y, al mismo tiempo, herirse.

Por eso reducir la novela a una historia de terror dejaría fuera una parte importante de lo que propone. Sus elementos oscuros parecen funcionar también como puerta de entrada a otros asuntos: la culpa, los afectos familiares, la memoria y las explicaciones que construimos muchos años después para intentar comprender lo que vivimos cuando éramos pequeños.

Veinte años después, la infancia sigue esperando

La novela no permanece encerrada en aquellos años.

Dos décadas después aparece Fátima, una cellista enamorada de Carlos, y con ella la historia incorpora otra temporalidad. Lo ocurrido durante la infancia deja entonces de pertenecer exclusivamente al pasado: alcanza la vida adulta y modifica la lectura de aquello que parecía haber quedado atrás.

Ese salto resulta especialmente sugerente porque toca una pregunta incómoda: ¿cuánto de lo que somos se decidió cuando todavía no entendíamos lo que estaba sucediendo?

La memoria familiar rara vez funciona como un archivo ordenado. Una misma escena puede ser recordada de manera distinta por dos hermanos. Los adultos guardan unas versiones; los niños construyen otras. Y ciertos silencios sobreviven durante años hasta que algo obliga a mirarlos nuevamente.

Ahí encuentra Baeza uno de los motores de su novela.

El pasado no aparece únicamente como recuerdo. Regresa convertido en una presencia capaz de reorganizar el presente.

La casa, los rituales, los peces, Teresa, los padres y aquellas primeras formas de miedo forman piezas de una historia que el tiempo no termina de borrar.

Laura Baeza presenta su novela Santita del agua clara.
Laura Baeza presenta su novela Santita del agua clara.

Quién es Laura Baeza

Nacida en Campeche en 1988, Laura Baeza ha desarrollado una trayectoria entre el cuento y la novela.

En 2017 obtuvo el Premio Nacional de Cuento Breve Julio Torri por Ensayo de orquesta y el Premio Nacional de Narrativa Gerardo Cornejo por Época de cerezos. Un año después fue seleccionada por la Feria Internacional del Libro de Guadalajara para el programa Al ruedo: ocho talentos mexicanos, dedicado a nuevas propuestas narrativas del país.

También es autora de Una grieta en la noche, El lugar de la herida y Niebla ardiente, su primera novela. Penguin Random House ha señalado además que esta última se encuentra próxima a una adaptación audiovisual.

Con Santita del agua clara, Baeza vuelve a territorios que han acompañado buena parte de su escritura: las zonas oscuras de la experiencia humana, los vínculos familiares y aquello que ocurre cuando una realidad aparentemente cotidiana comienza a agrietarse.

Diana, Princess of Wales, cuya vida y memoria vuelven al centro de la conversación con la publicación de *Swan Song- Diana, My Sister*, el nuevo libro de su hermano Charles Spencer. Swan Song reabre la batalla entre los Spencer y Buckingham

Esta vez lo hace desde una pregunta que atraviesa generaciones.

Qué queda de nosotros en la casa donde crecimos.

Y cuánto de aquella casa seguimos llevando dentro cuando creemos que ya nos fuimos.

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