
Masa muscular después de los 40: secretos para ganar fuerza, energía y vitalidad

En una edición anterior, hablamos sobre la diferencia entre ejercicio, actividad física y deporte. Esta vez, retomaremos estos conceptos que muchas veces confundimos. La actividad física es cualquier movimiento corporal que genera un gasto energético, el cual nos mantiene saludables. El ejercicio, en cambio, es algo planificado con un fin específico, ya sea mejorar la imagen, la salud, etc. El deporte es el conjunto de planificaciones basadas en reglas para una actividad en específico, como la natación, el tenis y más...
Masa muscular y sus factores
¿Pero qué tienen que ver estos conceptos con la masa muscular? La respuesta es que todos tenemos masa muscular, ¡claro!, pero no todos tenemos la misma calidad y cantidad. Esto depende de muchos factores, como la edad, el sexo, la etapa de la vida en la que nos encontremos (como el embarazo), el ejercicio, el deporte, etc.
Es vital tener en cuenta que cuando hablamos de masa muscular no nos referimos a musculaturas excepcionales como las de los fisicoculturistas, sino a una calidad y cantidad de masa muscular que nos ayude a tener una mejor vida.



Esto incluye mejorar la calidad hormonal, lo que a su vez nos ayuda a tener una mejor densidad mineral ósea, una mejor capacidad de movilidad y coordinación, y a mantenernos en pesos y porcentajes de grasa saludables.
La calidad hormonal nos ayuda a mejorar la densidad mineral ósea, la capacidad de movilidad y coordinación, y a mantener pesos y porcentajes de grasa saludables.
La importancia de la masa muscular en mujeres
En las mujeres, es aún más importante tener énfasis en la masa muscular, ya que pasamos por muchos procesos hormonales que pueden afectar todas las características antes mencionadas. Estos procesos incluyen el embarazo, la lactancia, la premenopausia, la menopausia y los cambios hormonales normales que ocurren mes a mes. Además, el incremento de la masa muscular nos ayuda a evitar, en la mayor medida posible, problemas o disfunciones hormonales que se están volviendo cada vez más frecuentes.

Las mujeres pasamos por muchos procesos hormonales que pueden afectar nuestra masa corporal.
Esto se debe a la falta de movimiento (actividad física) y a la ausencia de ejercicio (algo planificado). Aún hay muchos que creen que las mujeres se pondrán como hombres si hacen ejercicio, y eso da un poco de temor, pero no sucede de forma natural. Lo importante es tener una muy buena calidad de vida, que incluye el manejo adecuado del estrés, el buen dormir, una alimentación saludable, actividad física y ejercicio.
La búsqueda de la autosuficiencia y funcionalidad
Lo que se busca, de manera principal, es ser autosuficientes y poder disfrutar de todas las etapas de la vida, ser eficientes en nuestra vida diaria.
Muchas veces no podemos ni cargar un garrafón de agua o sacar varias bolsas de nuestro vehículo después de ir al súper.
Queremos ser funcionales, y el ejercicio de fuerza es fundamental para el incremento de masa muscular (junto con buenos hábitos de vida).
Esto no quiere decir que no podamos tener un cuerpo más saludable y visiblemente más estético. Recordemos que lo que se busca es estar plenamente saludables y funcionales.

La importancia del entrenamiento supervisado
En el ejercicio de fuerza o con pesas, es necesario contar con un entrenador físico que nos apoye a tener buenas posturas y a utilizar de manera correcta las máquinas, barras o mancuernas. Incluso si preferimos yoga o pilates, el profesor nos guiará en un proceso de aprendizaje para conocer nuestro cuerpo en función a ciertos movimientos. Podrías preguntarte:
¿No sé moverme?
Muchos hemos perdido muchas capacidades y, efectivamente, la poca actividad física que tenemos ha hecho que tengamos modificaciones posturales y, por ende, corporales.
Así que sí, tenemos que aprender a movernos de manera correcta y eficiente para evitar lesiones, y poco a poco, con buenos hábitos de vida, incrementar la masa muscular.

Beneficios del ejercicio a cualquier edad
Si aún no te animas a ejercitarte, te doy una lista de los beneficios de hacerlo a cualquier edad, pero es más importante tener en cuenta los cambios hormonales por edad. A partir de los 40 años no debería ser una opción:
1. Mejora la capacidad cardiovascular.
2. Mejora la densidad mineral ósea.
3. Las hormonas trabajan de mejor manera e, incluso, cuando pasamos por procesos hormonales normales de la edad, muchas veces no se presentan síntomas tan molestos.
4. Mejora la circulación.
5. Se mantienen en rangos sanos la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
6. Ser completamente funcional a cualquier edad.
7. Mejora el porcentaje de grasa.
8. Incrementa la masa muscular.
9. Nuestra capacidad de coordinación y flexibilidad mejora considerablemente.
10. Nuestro sistema inmunológico se vuelve más fuerte y es menos probable enfermarnos de gravedad. Incluso nos recuperamos más rápido, entre muchos otros beneficios.
Así que nunca es tarde para empezar a hacer ejercicio e incluso mejorar nuestros hábitos de vida.
¡Recuerda, el envejecimiento es un proceso completamente natural, pero la forma en la que envejecemos depende de nosotros mismos!



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