
Nutrición en el ejercicio o deporte
Alejandra Sastré
Muchas veces creemos que hacer ejercicio basta para tener una salud correcta y un cuerpo en el cual sentirnos bien, pero estamos un poco lejanos de la realidad. Muchas veces nuestro cuerpo no está en las capacidades correctas para poder empezar a hacer ejercicio y mucho menos un deporte.
Importancia de la valoración corporal:
Hay que tener en cuenta nuestro punto de partida y para eso es necesaria una valoración corporal y de salud. Imaginemos un escenario en el cual muchas veces no nos nutrimos de manera correcta, es decir, no pasamos hambre, pero no nos nutrimos de manera adecuada.
Esto nos puede acarrear a la larga problemas como algún tipo de anemia o una dislipidemia (que es una alteración en los lípidos/grasas de la sangre) entre otros valores que pudieran estar alterados, y eso mermará nuestra capacidad de oxigenación y recuperación. Incluso ha sucedido que nos sentimos mal por el esfuerzo que realizamos al no tener una buena condición ni una nutrición correcta.


Alimentación equilibrada y ejercicio:
Recordemos que, aunque no tengamos la capacidad de ir a consulta con un nutriólogo, lo importante aquí es tener una alimentación equilibrada donde encontremos de todos los grupos de alimentos como proteínas, cereales, verduras, frutas, leguminosas. Sin embargo, nuestra alimentación se basa más en los cereales ya que consumimos demasiado pan, galletas, tortilla, arroz, azúcar, refrescos, entre otros, y comemos muy pocas frutas y verduras.
Frecuencia y duración del ejercicio:
Si seguimos estos patrones de alimentación más sanos, empezaremos a notar cambios positivos en nuestro cuerpo. Es necesario entender que los alimentos por sí solos no son dañinos o milagrosos, pero la cantidad, frecuencia de consumo y preparación de estos sí afectarán a corto, mediano o largo plazo nuestro organismo y nuestras capacidades.
Suplementación controlada:
La parte de la suplementación es algo muy frecuente recetarlo de manera inconsciente y exagerada en el ámbito del deporte; en cambio, esta debe ser de forma controlada, segura y realmente necesaria.
Muchas veces consumimos productos porque nuestro compañero o entrenador los recomienda y vamos a lo mismo, todo tiene un porqué y una zona de aprovechamiento, y son muy pocos los suplementos en el ámbito deportivo que son 100% seguros y eficaces. Por lo tanto, la mayoría de las veces tiramos a la basura nuestro dinero con suplementos con poca o nula evidencia científica y que además no son seguros para el consumo humano.
Importancia del descanso:
Y por último, pero no menos importante, el descanso. Si, claro, todos dormimos, pero no es lo mismo dormir de 4 am a 11 am que de 10 pm a 6 am. El descanso o el buen dormir nos sirve de recuperador. No es por nada que cuando nos enfermamos nos da más por dormir y es precisamente esa parte, la recuperación. Sin ella, incluso nuestro incremento de masa muscular, pérdida de grasa y procesos cognitivos estarían disminuyendo de tal forma que envejeceríamos o nos oxidaríamos de forma prematura, lo que nos haría más propensos a lesiones, enfermedades y, físicamente hablando, frustración al no obtener los resultados que se supone deberíamos tener por el esfuerzo del ejercicio.
Ambiente adecuado para el ejercicio:
Así que un ambiente correcto es lo mejor para que el ejercicio dé sus frutos, tanto física, mental como emocionalmente.




Osteoporosis después de los 50: lo que conviene saber antes de una fractura

Joyas rosas: de la turmalina al zafiro, un color con mucho más que decir

Sujetadores después de los 40: cómo saber si llevas la talla correcta


Día Mundial de la Menopausia: síntomas, mitos y cuándo buscar ayuda



Sofía de Grecia: la princesa que se convirtió en reina de España

La Planchada: la enfermera que recorre los hospitales de México


